Y el color del año 2019 para Pantone es…

¡Living Coral! una tonalidad brillante y llena de energía inspirada en la fascinante fauna de las profundidades del océano

Con un vídeo de unas anémonas meciéndose al son de las corrientes marinas anunciaban, desde la cuenta de Instagram de Pantone, que la esperadísima proclamación del color del año 2019 estaba a la vuelta de la esquina. Apenas unas horas más tarde un pez tropical moviendo sus aletas entre corales de un tono rosáceo y brillante, sobre un fondo turquesa intenso, hacía de maestro de ceremonias para desvelar, también en formato vídeo y a través de las redes sociales, el tono que reinará en casi todos los ámbitos del diseño durante el año que entra. Se trata del PANTONE 16-1546, bautizado por la compañía como ‘Living Coral’, y cuya energía y calidez es más que evidente.

Living Coral es la apuesta de Pantone para ayudarnos a buscar la calma en un mundo cada vez más gobernado por la inmediatez y el frenetismo que tiene a muchos pendientes de las redes sociales las 24 horas del día. Hemos aprendido a vivir la vida a través de una pantalla y nos hemos acostumbrado a asomarnos a la de los demás desde sus perfiles de Facebook e Instagram, pero la vida es mucho más de lo que muestran las imágenes que nos muestran nuestros smartphones y la elección de este color del año responde a la necesidad de buscar experiencias auténticas.

Se trata, además, de una tonalidad que automáticamente infunde optimismo. Algo esencial si, además, hacemos una lectura más profunda, de carácter social, acerca de la elección de este Pantone del año (y todavía más importante, su nombre). El calentamiento global es un tema de importancia global que lleva mucho tiempo en el foco de actuación política y social de países de todo el mundo; la Gran Barrera de Coral australiana está en grave peligro de desaparecer y este Living Coral de Pantone parece llegar para recordarnos que debemos proteger los recursos naturales que la Tierra nos regala.

esperamos que lo uses en tus proyectos y des mas colores que tengan peso visual.

Destacado

Arte realizado con comida

comida convertida en arte

Muchos harán esa pregunta. Sí. Shkondina coge los alimentos dejándose guiar por su textura y color, así como por su origen, simbolismo o misticismo, para recrear algunos de los cuadros del mundo del arte que todos compartimos dentro de nuestro imaginario colectivo.

Debido a su importancia en la vida cotidiana, la comida ha sido siempre una fuente ilimitada de inspiración para el arte en todos sus aspectos.

Cuadros como Los girasoles de Vincent van Gogh, El hijo del hombrede Magritte, La persistencia de la memoria de Dalí o El árbol de la vida de Klimt, entre otras obras maestras y muchos artistas han experimentado con esta forma novedosa de hacer arte y presentarlo.

Para la historia del alimento en el arte, es de vital importancia el noveno del siglo XVI que marca la definitiva afirmación de su protagonismo.

“La comida es hambre, la comida es dulce, la comida es rica, es pobre… la comida es descubrimiento, es viaje… la comida es color, la comida es goce, la comida es tierra, es mar… la comida es intercambio, la comida es dinero, la comida es despilfarro, la comida es agua, la comida es norte, es sur, es este, es oeste… la comida es rápida, es lenta, la comida es casa, es calle, la comida es juego del trabajo, la comida es fiesta, la comida es moda, la comida es presente, es futuro… la comida es mía, la comida es tuya, la comida es de todos… porque la ¡comida es vida!”.

 Parece presentar una “novedosa” forma de creación artística con el uso directo de los alimentos, basta echar una mirada a la historia del arte para encontrar nombres que de alguna manera hacían uso de esta misma materia prima. 


A fin de evitar un empacho alimentario, una decena de “especialidades” separan el recorrido: de la fruta a la verdura,del pescado a los mariscos, a la caza de pelo o de pluma, de los embutidos y quesos a la carne, para deleitar con dulces y rociar con vinos y licores.


“Espero que esta reseña provoque un apetito no sólo artístico… descubrir nuestra tradición gastronómica a través de la mirada de los artistas puede estimular el apetito intelectual…